viernes, 28 de marzo de 2014

Con El vuelo del dragón



A finales del año 2013, las profesoras Laura Pérez, Gisela Marty y Gabriela Casalins, siguiendo con el proyecto de Aproximación al análisis literario de la novela, y con los chicos de 2º EP, trabajaron sobre la obra El vuelo del dragón de Mario Méndez.
Una de las actividades de acercamiento a la obra, consistía en la elaboración de dibujos sobre el personaje favorito de uno de los capítulos. Estas producciones que aparecen en el vídeo son algunas de las ideas que los chicos plasmaron en el papel.

¡Bienvenidos a Eureka!

Estamos viviendo una época de crisis en lo que se refiere al pensamiento.

El hombre común se ve inmerso en el mundo de manera caótica, como si le faltaran los parámetros que permiten dar a los actos y a los pensamientos orden y coherencia.

La capacidad de juicio propia, la actitud crítica es la gran ausente en la sociedad.

La educación en todo nivel ha dado un lugar relevante al para qué son las cosas o cómo son. En la formación intelectual que comienza desde niño con la educación inicial, se ha perdido la intención de formar al ser humano para el conocimiento reflexivo, ganando lugar el sentido instrumental sobre el académico.

No cabe duda de que en la formación de los niños y adolescentes cobra cada vez más importancia la necesidad de formar hábitos de indagación reflexiva: observar, comparar, clasificar, definir, resumir, generar hipótesis y explicar por las causas, son conductas que facilitarán más adelante la ejercitación del pensamiento riguroso. Por eso cuando hablamos de formar hábitos de pensamiento nos referimos a las operaciones que se ponen en juego al observar una situación problemática para poder analizarla, definirla y proponer hipótesis para su solución. Estos hábitos son los que generan la actitud crítica y el recto pensar.

¿Puede enseñarse a pensar? En realidad, nadie puede enseñar a otro “cómo pensar”. Sin embargo, sí se puede ayudar a los individuos a mejorar las facultades naturales que ya tienen y los procesos naturales que se ponen en juego para pensar.

¿Y cuáles son los procedimientos que deben llevarse a cabo para lograrlo?
Para dar lugar a la construcción del juicio propio hay que estimular la formación de hábitos de indagación reflexiva que lleven a operar con el pensamiento de manera eficaz.

El hábito de pensar bien se adquiere en la medida en que se afianza o se ejercitan ciertos procedimientos u operaciones del entendimiento como son la definición, la relación, la distinción, la causalidad, la sistematización, la crítica, la síntesis.

Esto no pertenece al ámbito de una nueva materia, ni de una disciplina en particular. Enseñar a pensar debería ser el objetivo irrenunciable de todo acto docente, a partir de la materia o contenido que se deba enseñar.

EUREKA ofrece un espacio de capacitación que apunta a generar un ámbito de reflexión, intercambio y creatividad que, a la vez, aporte los fundamentos adecuados para sostener y mejorar el uso de los recursos con los que se cuentan.

¡Bienvenidos a nuestra casa! 

Cordialmente
Laura A. E. de Ondarçuhu

Científicamente 2014


Taller de Ajedrez 2014