jueves, 30 de abril de 2009

La cigarra y la hormiga: otra perspectiva para el Día del Trabajo



Las fábulas han servido desde siempre para enseñar a los más pequeños lecciones de vida, cómo debemos actuar, qué es lo bueno y qué lo malo. Y ¿cómo no? hasta el amor al trabajo tiene su fábula. Hoy, 1 de mayo, se celebra el Día del Trabajador. Recordemos la fábula de la hormiguita y la cigarra, con ella, hasta los más pequeños sabrán apreciar cuánto vale el trabajo y reflexionar sobre ello.

La Fontaine contaba esta fábula de la siguiente manera:
Cantó la cigarra durante todo el verano, retozó y descansó, y se ufanó de su arte, y al llegar el invierno se encontró sin nada: ni una mosca, ni un gusano.

Fue entonces a llorar su hambre a la hormiga vecina, pidiéndole que le prestara de su grano hasta la llegada de la próxima estación.

--Te pagaré la deuda con sus intereses; -- le dijo --antes de la cosecha, te doy mi palabra.

Mas la hormiga no es nada generosa, y este es su menor defecto. Y le preguntó a la cigarra:

-- ¿Qué hacías tú cuando el tiempo era cálido y bello?

-- Cantaba noche y día libremente -- respondió la despreocupada cigarra.

-- ¿Conque cantabas? ¡Me gusta tu frescura! Pues entonces ponte ahora a bailar, amiga mía.

No pases tu tiempo dedicado sólo al placer. Trabaja, y guarda de tu cosecha para los momentos de escasez.

No hay comentarios: