domingo, 9 de noviembre de 2008

Borges sueña a Descartes



En septiembre, en Eureka, se impartió el curso, para adultos, Cartesianamente. Los responsables fueron Alfredo Palacios y Alberto Palacios, los que tuvimos el gusto de realizarlo, pudimos disfrutar de un recorrido por las ideas de Descartes en la filosofía y en las matemáticas, además de su huella en la literatura. Descubrimos a un Descartes diferente y nos abrió una puerta para seguir pensando. Y como el mismo Descartes dijo, "una cosa que piensa es una cosa que duda, entiende, concibe, afirma, niega, quiere, no quiere, y también imagina y siente". Así pues, la puerta abierta nos deja mucho trabajo por hacer.
Por supuesto, leímos el poema de Borges sobre Descartes. Borges hizo soñar a Descartes, o quizás lo soñó él mismo, o ¿quién sabe? quizás Descartes soñó a Borges, al fin y al cabo, "estar despierto no se distingue con indicio seguro del estar dormido"
A propósito del poema de Borges, en la presentación aparece en el verso 6: "He soñado a Virgilio". En realidad, puede haber sido un lapsus calami del que lo transcribió, pero he podido comprobar que este verso aparece, en otras versiones como "He soñado con Lucano", como al fin y al cabo, el significado es prácticamente el mismo, opté por Virgilio. Probablemente, ambos aparecieran en los sueños cartesianos y/o borgianos.
En compensación, en el poema que he puesto más abajo, en el verso 6, aparece Lucano en lugar de Virgilio.



Soy el único hombre en la tierra y acaso no hay tierra ni hombre.
Acaso un dios me engaña.
Acaso un dios me ha condenado al tiempo, esa larga ilusión.
Sueño la luna y sueño mis ojos que perciben la luna.
He soñado a Cartago y a las legiones que desolaron a Cartago.
He soñado a Lucano.
He soñado la colina del Gólgota y las cruces de Roma.
He soñado la geometría.
He soñado el punto, la línea, el plano y el volumen.
He soñado el amarillo, el azul y el rojo.
He soñado mi enfermiza niñez.
He soñado los mapas y los reinos y aquel duelo en el alba.
He soñado el inconcebible dolor.
He soñado mi espada.
He soñado a Elisabeth de Bohemia.
He soñado la duda y la certidumbre.
He soñado el día de ayer.
Quizá no tuve ayer, quizá no he nacido.
Acaso sueño haber soñado.
Siento un poco de frío, un poco de miedo.
Sobre el Danubio está la noche.
Seguiré soñando a Descartes y a la fe de sus padres.

1 comentario:

Juan Olórtegui Cárdenas dijo...

esta muy interesante tu blog, tiene muchos artículos buenos. Te felicito