martes, 26 de agosto de 2008

¿Cómo son los colores?



Marisa Bosio les habló a los chicos de cinco años de los colores, les hizo ver las diferencias que existían entre colores primarios y secundarios y entre colores cálidos y fríos. Después, ellos pintaron y éste es el resultado.

sábado, 16 de agosto de 2008

A la línea de Rafael Alberti



A LA LÍNEA
A ti, contorno de la gracia humana,
recta, curva, bailable geometría,
delirante en la luz, caligrafía
que diluye la niebla más liviana.
A ti, sumisa cuanto más tirana,
misteriosa de flor y astronomía,
imprescindible al sueño y la poesía,
urgente al curso que tu ley dimana.
A ti, bella expresión de lo distinto,
complejidad, araña, laberinto
donde se mueve presa la figura.
El infinito azul es tu palacio.
Te canta el punto ardiendo en el espacio
A ti, andamio y sostén de la Pintura.

A la divina proporción de Rafael Alberti



Alberti, además de un excelente poeta, fue también un esplendido pintor. Sus dibujos destacan por el uso de la linea, una línea curva que completa espacios planos, llenos de color. La pintura fue, en realidad, su primer gran amor, que nunca dejó y que, de hecho, llevó incluso a su estilo poético: su poesía está llena de la misma luz y el mismo color que sus dibujos.

A LA DIVINA PROPORCIÓN
A ti, maravillosa disciplina,
media, extrema razón de la hermosura,
que claramente acata la clausura
viva en la malla de tu ley divina.
A ti, cárcel feliz de la retina,
áurea sección, celeste cuadratura.
Misteriosa fontana de mesura
que el Universo armónico origina.
A ti, mar de los sueños angulares,
flor de las cinco formas regulares,
dodecaedro azul, arco sonoro.
Luces por alas un compás ardiente.
Tu canto es una esfera transparente
A ti, divina proporción de oro.

sábado, 9 de agosto de 2008

Vacas para los niños

La vaca estudiosa (María Elena Walsh)




La vaca llorona (Gloria Fuertes)








El segundo domingo de agosto se celebra el Día del Niño y, aunque no olvidamos su aspecto mercantil, es una buena excusa para sonreír y dejarnos llevar por ese niño que todos tenemos dentro.
Para colmo este día del Niño es el broche de las vacaciones de invierno, y lo de las vacaciones, así como traído de los pelos, nos ha hecho recordar a aquella vaca de Humahuaca que quería estudiar, aunque fuera una abuelita y estuviera un poco sorda.
Y una vaca sola se aburriría, así que nos acordamos de otra vaca que da bastante pena, por lo solita que se ha quedado.
La primera vaca, la estudiosa que procede de Humahuaca se la debemos a María Elena Walsh, la otra vaca, la que vino a hacerle compañía, la llorona, es de Gloria Fuertes.

Y, como siempre, también puedes leer las poesías tal como fueron escritas:


La vaca estudiosa
Había una vez una vaca
en la Quebrada de Humahuaca.
Como era muy vieja,
muy vieja, estaba sorda de una oreja.
Y a pesar de que ya era abuela
un día quiso ir a la escuela.
Se puso unos zapatos rojos,
guantes de tul y un par de anteojos.
La vio la maestra asustada
y dijo: - Estas equivocada.
Y la vaca le respondió:
¿Por qué no puedo estudiar yo?
La vaca, vestida de blanco,
se acomodó en el primer banco.
Los chicos tirábamos tiza
y nos moríamos de risa.
La gente se fue muy curiosa
a ver a la vaca estudiosa.
La gente llegaba en camiones,
en bicicletas y en aviones.
Y como el bochinche aumentaba
en la escuela nadie estudiaba.
La vaca, de pie en un rincón,
rumiaba sola la lección.
Un día toditos los chicos
se convirtieron en borricos.
Y en ese lugar de Humahuacala
única sabia fue la vaca.

La vaca llorona
La vaca está triste,
muge lastimera,
ni duerme, ni bebe
ni pasta en la hierba.
La vaca está triste,
porque a su chotito
se lo han llevado
los carniceros
al mercado.
Está tan delgada,
la vaca de Elena,
que en vez de dar leche,
da pena.

miércoles, 6 de agosto de 2008

Llegando a García Lorca con pictogramas

El lagarto está llorando
(Federico García Lorca)










Para empezar a leer (y más): cuentos con pictogramas.

Si hay algo que les gusta a los más pequeños es que los mayores les cuenten cuentos. Es su primer acercamiento a la lectura: le llegan las letras a través de los que ya saben y así explorarán nuevos mundos.
Luego, llegará la lectura individual, el descubrimiento sin que nadie los apuntale: en cada palabra, una isla de un gran archipiélago. Pero, antes de esto, podemos ayudarles a descubrir ellos solos y una de las formas que tenemos es proporcionarles cuentos con pictogramas.
Los pictogramas son dibujos que sustituyen a una palabra en la narración, normalmente es un sustantivo, pero puede ser también un adjetivo, una acción…
Seguramente todos hemos visto ya cuentos con pictogramas, no me propongo por eso explicarles cómo son, sino para qué nos puede servir y cómo los podemos usar con fines didácticos.

Para seguir leyendo el artículo sobre los pictogramas y su valor didáctico y el poema de García Lorca:


Lo primero que vamos a hacer con estos cuentos es dejar que ellos vean los ‘dibujitos’, es decir los pictogramas, hacerles preguntas sobre ellos, qué pueden significar, ayudarles a encontrar el significado (algunos de estos libros vienen con un ‘traductor’, otros son tan simples que no lo necesitan). Una vez que ya sepan lo que significa cada pictograma, empezaremos a leer con ellos, nosotros leeremos (si ellos aún no saben hacerlo) el antes y el después del pictograma, haremos una pausa sobre el dibujo para que ellos digan qué representa. Será, si se quiere, una lectura a dos voces. Poco a poco nos van a ir preguntando también cómo se lee esta o aquella letra, pero, según la edad, tampoco es necesario pedirles tanto.
Para chicos que ya están inmersos en la lectoescritura se puede llegar más lejos, pidiéndoles que ellos mismos se inventen un cuento con pictogramas, que lo escriban y los dibujen.
(Este artículo lo publiqué en www.eliceo.com)

Si queréis leer el poema original:

EL LAGARTO ESTÁ LLORANDO

El lagarto está llorando.
La lagarta está llorando.
El lagarto y la lagarta
con delantalitos blancos.
Han perdido sin querer
su anillo de desposados.
¡Ay, su anillito de plomo,
ay, su anillito plomado!
Un cielo grande y sin gente
monta en su globo a los pájaros.
El sol, capitán redondo,
lleva un chaleco de raso.
¡Miradlos qué viejos son!
¡Qué viejos son los lagartos!
¡Ay cómo lloran y lloran, ¡ay!,
¡ ay!, cómo están llorando!