martes, 3 de junio de 2008

Construyendo historias con el Juego de rol

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Módulo de Lengua: “Construir la historia”

4º año E.P (alumnos de 9 años).

“Construir la historia” fue un módulo de trabajo de escritura creativa basado en el Juego de rol. Trabajamos con los chicos seleccionando al azar un personaje del entorno del relato maravilloso y construyendo su perfil.
Una vez que tuvimos definido a cada personaje la historia comenzó a generarse a partir de consignas de escritura lúdicas que pautaba el Mago Maestro que era el que dirigía el juego y en este caso estaba encarnado por la profesora.
Dichas consignas comprendieron desde tareas de selección de diversas posibilidades de escritura de un mismo episodio a cargo de cada uno de los personajes encarnados por los alumnos, hasta certámenes de adivinanzas o acertijos tras cuales, los personajes ganadores podían continuar la historia a su parecer.
Se trabajó con escritura personal, colectiva, reescritura, trabajo del borrador y trabajo de versiones posibles en el pizarrón.

Lo valioso de la tarea resultó descubrir la inmensa capacidad creativa de los alumnos y su habilidad para lidiar con las convenciones de la lengua escrita, así también como las incorporaciones de nociones de este tipo que fueron surgiendo como “necesidad” de escritura, y por tanto fueron apropiadas por ellos (Ej: pautas del diálogo incorporado a la narración, estilo directo e indirecto, etc) .
Por otra parte, se puede rescatar que esta tarea de escritura profundizó la comprensión lectora y generó en ellos la utilización de operaciones del pensamiento tales como la observación, la clasificación, la definición, la hipótesis, la imaginación y la creatividad.
Se generó en ellos la necesidad comunicar, expresarse y el placer de la invención y de la escritura como experiencia estética.
Agradezco especialmente a la Profesora Inmaculada Manzanares, que me dio la idea de trabajar con juego de rol y me abrió así “la puerta para ir a jugar”.
Prof. Gabriela Casalins
Mayo de 2008

Para leer el cuento:

Capítulo 1


En un reino lejano, extraños eventos habían comenzado a suceder…
Una amenaza se cernía sobre el Castillo y sobre toda la comarca. Los labriegos le contaron a su rey que sus plantaciones amanecían todos los días quemadas por un fuego inesperado o se congelaban a pesar de que ya había llegado el verano. Nadie sospecha la verdad…

La Reina Merlina y el Rey Santiago se reunieron entonces en la sala del trono y decidieron que sus caballeros fueran a investigar lo sucedido.

Pepita, la enana guerrera, decidió ayudar a los reyes con su plan. Entonces, ella y los guardias fueron a investigar lo sucedido en las plantaciones.
En el lugar, Pepita descubrió las pisadas de un monstruo que podía congelar o quemar las plantas que los labriegos habían sembrado.
Por lo tanto, la enana y los guardias regresaron al castillo a contarles a los reyes lo que habían descubierto.


Capítulo 2


En el castillo, con todos los caballeros reunidos en la sala del consejo, el rey golpeó el suelo tres veces con su bastón para lograr que todos se callaran.


Después, cuando el silencio se quedó a vivir en cada boca, el Rey Santiago comentó las trágicas nuevas: una maldición se cernía sobre el reino.



Siniestras nubes grises, que ondulaban en el cielo trayendo un mal presagio, se avistaban entre los montes negros. Todos sabían que algo terrible estaba por suceder.

Mientras tanto, en su recámara, la reina consultaba con la hechicera Lidia, quien miraba adentro de su bola de cristal. Un oscuro secreto, guardado por años, había sido la causa de aquella amenaza, había dicho la hechicera.

La Princesa Bella estaba involucrada en el secreto y esto sólo lo había contado a la hechicera. Ella le explicó porqué un dragón vendría por la princesa y así se entendió el origen de aquella maldición.



Un dragón, desplegando sus enormes alas negras se lanzó en ese preciso instante en picada sobre el poblado, mientras los lugareños gritaban aterrados.


Era un dragón de tierra. Sin embargo, no estaba solo. Había, también, atacando, tres dragones más. Uno era de hielo, blanco como la nieve, y otro era de fuego, rojo como la sangre. El último era un dragón de aire, casi transparente.


Capítulo 3


Finalmente, ante los ataques, el principal caballero del Rey, el príncipe Rogelio, fue designado para matar a los dragones y partió sobre su corcel blanco, rumbo a las montañas, en busca de su salvación o de su perdición.


Detrás de él también cabalgaba Pepita para ayudarlo a derrotar a los cuatro dragones…

Capítulo 4


Mientras tanto, en los alrededores del castillo, la duende Marianela había ido a buscar trabajo. Vio un cartel que decía:
"Se necesita ayudante para la reina Merlina"


Muy contenta dijo:
-Voy a entrar a buscar a la reina.
Ya en el salón de la reina esta le dijo:
-Mucho gusto. Yo me llamo Merlina Cernal.
Entonces, Marianela le respondió:
-Yo me llamo Marianela.
Luego, mientras recorrían y veían el lugar, encontraron en uno de los salones al Príncipe Rogelio que había vuelto de su infructuosa batalla con los tres dragones en las montañas. Simpatizaron de inmediato y luego, mientras juntos recorrían el quinto salón del castillo se encontraron con Pepita, que había vuelto dolorida de la misma guerra. Pepita, que no la conocía, le preguntó cómo se llamaba y ella respondió “Marianela”.
Marianela pensaba y por dentro se decía: “ Ya me hice de un montón de amigos, pero este lugar es demasiado grande para aprenderme en dónde están las cosas y alcanzárselas a la Reina”.
Entonces, le preguntó a la reina cómo podía hacer para recordarlas. La Reina Merlina le dijo que para el día siguiente iba a poner carteles indicadores. Marianela le dijo que era una buena idea y le ofreció su ayuda. La Reina Merlina Cernal, muy contenta, le respondió que sí y juntas empezaron a realizar los carteles. Estos quedaron muy hermosos: eran de colores variados. ¡Estaban muy bellos!
Así fue como Marianela supo dónde tenía que ir y qué traer dentro del palacio.


Capítulo 5


Fue al día siguiente que la Reina Merlina encontró detrás de uno de los carteles de Marianela una carta escrita por ella.

La carta revelaba el secreto de la Princesa Bella que ya había aparecido en la bola de cristal de Lidia, la hechicera.
Antiguamente, el Rey Santiago en su juventud había matado a los padres de los cuatro dragones, quienes ahora se querían vengar de él, llevándose a la princesa.
En ese preciso instante, mientras la Reina descubría el secreto por fin íntegramente al leer la carta, dos dragones enormes, poderosos y malvados sobrevolaron el pueblo y el castillo expulsando varias llamaradas de fuego desde sus fauces.
Las llamaradas mataron a la guardia real y la reina se quedó sin defensa.
Al ver que los dragones atacaban una y otra vez a la Reina que estaba en la terraza del castillo, el Rey Santiago fue a defenderla con la antigua espada de su padre.
Cuando estaba lanzando una estocada directo a la garganta de uno de los dragones, un rayo de fuego salió de su espada hiriéndolo de muerte.
En su caída el dragón destruyó muchas casas.
Mientras tanto, la Reina buscaba un lugar oculto para contarle el secreto de Bella al Rey Santiago.


Capítulo 6

Aquel lugar oculto estaba detrás de una puerta en el mismo castillo, en la torre más alta, más antigua y aislada. Allí fueron el rey y la reina y al abrir la puerta fueron conducidos al reino de las Hadas. Solamente los reyes guardaban este secreto de aquella puerta mágica.
En el reino de las Hadas ellos se encontraron con su amiga el Hada Paula, que era la madrina de su hija Bella.

La Reina reveló entonces ante el Hada y el Rey Santiago el misterio acerca de la Princesa.
Mientras tanto la Princesa Bella era raptada de los jardines reales por uno de los temibles dragones: el dragón de aire. Este rugió festejando el rapto de la princesa Bella. Cada rugido era peor que un tornado, y se elevaba en ráfagas furiosas, de catastrófico viento. Cada rugido levantaba un huracán.
La Princesa había estado con sus damas de compañía tomando el té y jugando a las cartas cuando fue atacada y, como ya el anterior dragón había matado a la guardia real, al verla desprotegida, la raptó.
En el reino de las hadas los reyes se encontraron con la Hechicera Lidia quien les comentó que había visto en su bola mágica de cristal que uno de los dragones había raptado a la Princesa para darle muerte en el bosque para vengarse de Santiago.
El Hada Paula, al ver lo que sucedía en la bola de cristal, mandó un hechizo de poder para hacer que la espada del rey y el brazo del Príncipe Rogelio cobraran fuerza para la batalla final.
Paula dijo entonces:
-¡Vamos todos juntos a matar a esos dragones malvados!
Entonces, Pepita, que los esperaba fuera del reino de las Hadas con los caballos preparados gritó alentándolos:
-¡A la batalla con valor!- y todos la siguieron hacia el bosque oscuro.

Capítulo 7

Pepita cabalgaba a la vanguardia y los dirigía y el rey Santiago cuidaba la retaguardia.
Cuando llegaron al bosque se confundieron y tuvieron miedo ya que los árboles se movían con el viento y ululaban, confundiendo a los guerreros.
La hechicera ayudada por el duende descubrió la mentira del bosque, y entonces, se internaron entre los árboles oscuros hasta que vieron a lo lejos, asomándose desde una cueva al dragón de hielo.



El rey Santiago, con sus guerreros, hizo encender las puntas de las flechas y estos, apuntando con agudeza, hicieron llover una lluvia de fuego sobre el dragón, quien inmediatamente se derritió dejando un lago de agua en el frente de la caverna.
Pronto apareció también el dragón de tierra y de inmediato, la hechicera y el duende Marianela le echaron polvos mágicos y hechizos que lo convirtieron en un pequeño sapo que se fue a bañar al lago que había dejado el otro dragón.
Cuando el sapito se tiró al agua el lago se secó y el sapo desapareció.
El rey Santiago y el Príncipe Rogelio ayudados por los demás enfrentaron al peor de los dragones, que todavía estaba escondido en lo profundo de la cueva.


Para ello la hechicera encendió las lanzas de los guerreros y comenzó a hacer un rugido fuerte que imitaba a sus hermanos dragones. De esta manera, el dragón salió, lo atacaron en conjunto, en una emboscada por sorpresa.
El Rey Santiago le pidió a los seres mágicos de su reino, el hada, la hechicera y el duende que aunaran sus podres y lo elevaran en el aire. Entonces él y Rogelio lo atacaron desde abajo punzando su punto débil que era la garganta.
El dragón finalmente murió y Rogelio rescató a la Princesa Bella.
Todos estaba felices de haberse sacado la maldición que pesaba sobre la Princesa y el Rey.
Fueron entonces juntos al castillo y celebraron un festín que duró una semana.
Y fueron felices, y comieron perdices, pero a mí no me dieron, porque yo, no quise…



FIN

Los autores:
Los alumnos:
Juan Ignacio Bonino ( El Príncipe Rogelio)
Francisco Ferrando ( El Rey Santiago)
Fiorella Febraro (El Hada Paula)
María Eugenia Fernández ( Marianela, el Duende)
Catalina Gorostiaga ( La Hechicera Lidia)
Florencia Goya ( La Princesa Bella)
Sofía Patronelli ( Pepita, la Enana Guerrera)
Suyay Sago ( La reina Merlina Cernal)
La profesora: Gabriela Casalins ( El Mago Maestro)


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