martes, 13 de mayo de 2008

Los sentimientos a través de la poesía

video

A pesar de que los más pequeños no sepan leer, sí saben apreciar la poesía: quizás no capten el sentido gramatical, pero sí el sentido profundo de las imágenes, para ellos, las palabras son portadoras de imágenes.
Marisa Bosio, la profesora de una de las salas de 5 años de Eureka, lo expresa así: "Los poemas son palabras en juego, en un continuo fluir sonoro de encuentros y desencuentros rítmicos, asonantes y consonantes, que despiertan en la afectividad el gusto por la belleza del lenguaje. Palabras con forma poética, transmisoras de imágenes, sentimientos y sonidos, que generan por sí mismo el placer por escuchar y decir.
La poesía es sonido y ritmo para los sentidos, magia para la imaginación, alas para la emotividad. Niños y poemas comparten la capacidad de asombro, el humor del absurdo, el lenguaje fantástico y el placer del juego."
Jugando con la poesía, el niño juega con las palabras, se familiariza con ellas, comprende que son vehículos de comunicación, que con ellas pueden expresar ideas y sentimientos. Y que las palabras no son sólo suyas, pues los demás también las usan, las palabras se comparten.
Los chicos necesitan de la poesía, en particular, y de la literatura, en general, porque necesitan de la fantasía, pero también de las palabras.
En esta ocasión, en la que, además, Marisa estaba trabajando los sentimientos y su expresión con los chicos, los objetivos concretos de esta actividad eran:
"- Jugar con palabras para que el niño encuentre que ellas son el instrumento básico para comunicarse, para expresar ideas o sentimiento y aceptar las de otros.
- Vivenciar la lengua como un sistema en constante cambio buscando contrastes, oposiciones, semejanzas.
- Comparar e interpretar las diferentes poesías buscando entre ellas los diferentes sentimientos expresados en las mismas"
Y para que los pequeños jueguen y disfruten y, por supuesto, piensen y conozcan, un hermoso poema de Edith Mabel Russo (pulsen en el enlace para leerlo).
Hemos aprovechado este hermoso poema para recordar a los grandes y para mostrar a los pequeños una de las formas más tradicionales de hacer un barquito de papel. Es una excelente actividad para trabajar en casa, una maravillosa excusa para mostrarle a los más pequeños qué poco se necesita para pasar un buen rato y, sin que ellos se den cuenta, fomentar la actividad psicomotriz y la imaginación, porque quién sabe si nuestro barco no puede ser un barco pirata en busca de un gran tesoro o un barco explorador en busca de huellas prehistóricas...


Este barco lo plegué
con fino papel de seda,
andará por el arroyo
del cordón de mi vereda.
Lleva en su carga un poema,
un caramelo, una flor,
los dejará silencioso
en la casa de mi amor.
Cuando ella lo descubra
lo secará con un beso,
con un "te quiero" bordado
lo mandará de regreso.
Yo lo veré aparecer
mis manos serán el puerto,
los sueños haciendo ronda
y mi corazón abierto.
Si lo ves, no lo detengas,
un barquito enamorado,
tiene permiso especial
para andar por cualquier lado.

No hay comentarios: